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Pragmática de la Comunicación Humana

Vladstudio Axioma primero: en una situación social es imposible no comunicar (Watzlawick, Beavin y Jackson, 1967) Hacer click sobre la imagen para apreciarlo

Ah, Mrs Dalloway, always giving parties to cover the silence...

En 1923, la escritora Virginia Woolf se halla enfrascada en la escritura de La señora Dalloway (...)Narra tres historias femeninas distintas, todas ellas bajo la influencia de esa novela: la de la propia escritora; la de la una ama de casa con esposo y un hijo, a principios de los años 50 y la de una editora en la ciudad de Nueva York en el año 2002, amiga de un escritor enfermo de sida Pero tendré que enfrentarme a las horas, las horas después de la fiesta... y las que vengan después... Y de fondo el tema The Hours de Philip Glass.

Momentos legendarios

"Un colega nuestro tiene un tic: cada cierto tiempo hace pssssss, lo llamamos pepe el flis" (Jose red, noche en puerto de la cruz) "Podría espantar a los apas con la risa del burro, ubbb ahhhh ubbbb ahhh" (oveja, playa de las américas) "Ya terminé Pedro" ( Retoña, mc donalds) "Quiero nuggets de 24" (Retoña) "Recoge retoña!!!" (oveja, cuando la marea subió) Momento platillo y los cinco lanzamientos (Playa de las américas) "Anda!! Que tengo ponno en casa y no lo sabía!!" (oveja con carita) "Abraza farolas ii" (red) Tlf oficial de aldo Momento de recibimiento de super sms de aldo con punto concluyente. Momentazo de plan te ataque a los imbéciles de nua y yurena, con helado de chocolata (Nivista, Jose red y oveja) Momentazo a la salida del concierto, esperando a que apareciese personita en mayas rosas y con un flotador de patito, o rodeado de chicas, o con una camisilla de rejillas de mano co...

El ahora

Cuando uno se aleja demasiado y no encuentra el camino de vuelta. ¿Y ahora? Ahora se nos escapa pensando en el futuro. Cuando hemos llegado a una meta ya estamos insatisfechos. Proyectándonos en un yo ideal una y otra vez en los sucesivos futuros un día nos paramos, miramos a nuestro alrededor y así hemos perdido el camino de vuelta, uno lleno de minas. Ahora probamos varias cosas que hacíamos antes a ver si la cosa mejora. Queremos retornar a como nos sentíamos. No podemos pero es un primer pensamiento lícito ya que es como único nos conocíamos. Ahora vemos que tenemos límites. Ahora si con suerte tenemos a alguien cercano podemos tener el lujo de pararnos un momento para luego seguir. Y seguimos: a veces avanzamos casi de forma moribunda, otras deseando ir lo más rápido que podamos para pasar lo antes posible una situación que no nos gusta. Algunas veces encontramos viajeros afines y el  paisaje de ese tramo lo recordaremos más brillante...

La Marioneta

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo  y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen,  sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen,  Despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate. Si Dios me obsequiara un trozo de vida, Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre hielo,  y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti,  y una canción de Serrat sería la serenata ...

Sueños

Vivía en uno de esos sítios que primero habían sido el cuarto de la lavadora o del asadero de los caseros. Después le habían puesto un baño y ya creían que estaba listo para ser un apartamento en condiciones. Situado en la azotea haciéndose pasar por parte de la casa, en la calle Osa Menor, en La Laguna. La fría humedad  de sus paredes era su compañera de piso y siempre que llovía se inundaba el salón.Solía despertarse a las dos de la mañana  escuchando el agua que caía por las paredes. La casa era por tanto fría en cualquier rincón. La lluvia se calaba y en el alma de cualquiera. Afuera siempre solía hacer viento hasta junio. La puerta de la entrada  no parecía muy segura por lo que por las noches cerraba su habitación. Entre mantas y con la lamparita del barco azul que aún conservaba, leía La mala hora . De fondo la tele con una cinta VHS de Friends grabados del Canal plus, una futilidad si uno quiere estar concen...

El ciber

Estaba en el ciber de Guajara. Aquel que estaba al lado de todas las calles con nombre de constelaciones y planetas. Antes de que viniera un cacho de bólido teledirigido por los alienígenas enfadados  por el hecho indigno de llamar Marte a una calle tan cutre y se llevara al barrio entero,  había un ciber allí. Se le sentó un tipo al lado que no le había dado muy buena impresión. No quería levantarse para no hacer el feo, no quería que pensara que le estaba llamando chungo a la cara. Así que decidió esperar un rato. Cuando se quedaba pensando en disimular  que estaba atenta a lo que hacía se quedaba demasiado quieta. Y el tipo mirando al frente moviendo el ratón...con el ordenador apagado .