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Mostrando entradas de agosto, 2014

El ingenio de Erickson

Los psicoterapeutas tienen una idea errónea acerca de las enfermedades, los impedimentos o la muerte. Suelen hacer excesivo hincapié en eso de que hay que adaptarse a las enfermedades, los impedimentos y la muerte. Hay un montón de monsergas rodando por ahí acerca de la ayuda que debe prestarse a las familias que están en duelo. Yo creo que ustedes deberían tener presente que desde el día en que nacen, empiezan a morir. Algunos son más eficientes y no pierden tanto tiempo muriéndose, mientras que otros esperan mucho tiempo. Milton Erickson,  fragmento Sobre la muerte y los moribundos

Memoria.

No me acuerdo de más de un cuarto de mi vida Una parte son sueños Otra parte perdida hasta que un día alguien, un estímulo, enciende la lámpara de un cuartito y recuperamos parte de lo que sucedió en  aquella casa. ¡Cuidado con lo que hay en el sótano! Otra  se nos escapa, fugaz. Y lo que está, ha sido transformado por nuestra manera de recordar, aunque no por ello estemos menos agradecidos.   No te ofendas, mi memoria; mientras más evocamos, más deformamos  y queda el consuelo de lo esencial, que ya es mucho. Lo que podía revivir en una juventud temprana, nitidez de detalles , secuencias de los hechos, ha dado lugar en l a madurez una juventud no tan tardía, a evocaciones más imprecisas, observaciones a medias,  imágenes que han ido pasando de un merecido Jpg a un Gif. ¡Olvidos coño!

Otro comienzo... que sigue.

Hola Eones se quedaron en suspense. Congelados. Así fue. Lo he intentado, he escrito algunos cuentos, isotadas, opiniones llenas de ingenio (ejem). Pero nada. Al final he decidido echarle valor y hablar de lo importante. Así que sin rodeos, suelto lo más intimo que pueda contar últimamente sobre mi, y me voy de rositas. No he podido  soñar con mi madre hasta ayer. Dicen que es que a veces no recordamos nuestros sueños pero yo estoy segura. Ayer me quedaba dormida, yendo de la mano de lo onírico soñé que me acercaba a ella, a mi madre,  y ella reía. Estaba medio de lado y hablaba con más gente,contenta. Se alegró de verme y yo iba hacia ella como si nada. Sólo por unos segundos, fue un instante y lo fue todo. Creemos nuestros sueños mientras son, yo quería ir a abrazarla y por eso desperté de un salto.  Y por eso no sueño con ella, desvaneciéndose su dulce mirada. Esperaré. Si un día mis emociones encuentran ese angosto camino hacia mi razón, soñaré tra...