(...) Con el paso lento, y los ojos fríos y la boca muda dejarme llevar; ver cómo se rompen las olas azules contra los granitos y no parpadear; (...) Perder la mirada, distraídamente perderala y que nunca la vuelva a encontrar: y, figura erguida, entre cielo y playa, sentirme el olvido perenne del mar Alfonsina Storni
-Al marcharte enciende las estrellas-