Te como esa carita, te muerdo tierna mientras se nos enreda el cuerpo. Te beso con mi memoria, con la mirada y con mi boca, te beso con el alma entera. Un revoltijo de anhelos, el tiempo nace de nuevo, se nos arrebatan los sentidos y tiemblo de sentirme viva. Tus besos me producen desvaríos, se entrecortan con mis gemidos, son besos míos inventados por mí, para tu boca.
-Al marcharte enciende las estrellas-