Pequeño fragmento visual inspirado en la lectura. Un libro que parece una fábula, pero no lo es. Detrás de los animales y las consignas, está la herida del poder, la ingenuidad que se rompe y el miedo que termina mandando. No hay moraleja, solo un espejo. Y a veces mirar ese espejo duele más que entenderlo.
-Al marcharte enciende las estrellas-