Boliche, fuiste nuestro "niño chico" de la casa. ¡¡Qué fugaz y valiosa tu presencia!!. Sabemos que viviste feliz a nuestro lado, y que fue un gran acierto recogerte antes de lo que teníamos previsto. ¡¡Estábamos tan impacientes porque desde el primer momento que te vimos nos caíste tan bien!!! Tenerte fue un regalo aunque fuera durante un suspiro. Pues viste el mar, jugabas saltarín con tu pelota, te abrazamos , te ponías boca arriba para que te rascaran la barriga ¡yo diría que reías! Partimos el año juntos, de hecho, miramos juntos los primeros fuegos artificiales y ni te asustaste, sólo apoyabas el hocico en mi brazo, acurrucado. Papi y Mami te peinaban y mantenían súper coquetuelo. Te tenían con mucho mimo. Tío Aldo jugaba contigo y simulaba a veces que te tiraba la pelota , y poco te quedaba ya para aprender su picardía. Acompañabas todo el día a Mami en la cocina, pendientes uno del otro. Cuando dormías el tío Fede ...