9.7.08

Mi ejército no tiene bandera, es sólo un corazón


¡Y con ustedes un hombre que no necesita presentaciones!

...

Es  "Ed Crane". Y siempre dice que Por las noches antiguas y la música lejana. No sólo cuando le da el punto, suele colgar un video en el facebook después de citarla.  Y antes de eso se pasaba largas temporadas en su nik del Msn. La frase es del libro de  Robert James Waller, y luego Clint Eastwood la llevó al cine en una peli con el mismo nombre que el libro que aún no he nombrado para hacerme la interesante:
Los puentes de Madison.
Pero él la ha dicho tanto que es suya también.

Con lo que a uno le gusta pensar que siempre suele tomar sus decisiones, yo no escogí a Extremo, me escogió Extremo a mí. Robe, su lírica y el Rock, qué puedo decir. Publicaban un tema en 1995, Pedrá. El año que Michael Jackson lanzaba HIStory, cuando entró el navegador Internet Explorer  en el mercado (Zas en toda la boca), se emitió la serie anime Evangelion .  Era el año en que yo estaría en el instituto, aguanté como todo el mundo la broma de la canción del Dúo Dinámico en mi cumpleaños, estudié como una condenada y dejé de lado todo lo que supusiera hacer algo divertido y los cambios relacionales en la adolescencia.
No importa, ya me pondría al día en la universidad.

El mismo en el que se estrenó la película con la que Clint nos sorprendió a todos no recurriendo a las armas para solucionar algo. Aunque hubiese estado gracioso ver la cara de Meryl Streep mientras la encañonan*con un Mangum Colt. 45 y  se le da  las razones de porqué puede que quede una bala en la recámara o no.

Dejo algunos fragmentos de la canción, otros los he obviado porque es muy larga y algunos pueden parecer un poco... ¡burdos!


Pues por las noches antiguas y la música lejana


Cuando su mirada se ha cruzado con la mía.

saltó sólo una chispa y prendieron tantos fuegos,

que se fué la luz del día,

arrasamos los bosques,

también ví como ardían

los nidos en los postes.

Me voy a recortar en punta las orejas

y me voy a echar al monte a aullar entre la maleza,

volver no dudaría, ahora soy yonqui a mi manera,

ya no quiero tu amnistía, puedo morir donde quiera.

Salto montañas, no paro ni a mirar p'atras,

quítame el precio y la fecha de caducidad,

yo ya no me escondo, ya no me tengo que agarrar,

como vosotros: presos de lo convencional

Me sirven las aceras para almohada,

soy patrimonio de la humanidad,

yo estoy solo como un perro y no puedo seguir tu pista,

tú en tu coche grande y negro, yo estripao en una autopista.

Grito por dentro,

por fuera me hago el remolón,

me pongo a güevo,

entre la espada y la pared;

grito por dentro,

por fuera no me oigo ni yo,

no pasa nada:

se nos arrima el buen humor.

Despido energía y sé que soy un vago,

a mí no me ata corto nadie,

porque me apago

Vuelo hasta una mancha en la pared,

me vuelvo ajeno a todo

y me sobran hasta mis propios pies

Morir sólo una vez, va a ser poco para mí,

el diablo me ha cogido miedo y no me deja entrar.


Pedrá, Extremoduro


Encañonada*: Esto da pie a chistes fáciles como que se la encañona pero de otra manera. ¡Chistes para Ed!

2.7.08

El cuervo

(...)




Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.


las palabras pronunció, como virtiendo


su alma sólo en esas palabras.


Nada más dijo entonces;


no movió ni una pluma.



Y entonces yo me dije, apenas murmurando:


"Otros amigos se han ido antes;


mañana él también me dejará,


como me abandonaron mis esperanzas."




Y entonces dijo el pájaro: "Nunca más."






Sobrecogido al romper el silencio


tan idóneas palabras,


"sin duda -pensé-, sin duda lo que dice


es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido


de un amo infortunado a quien desastre impío


persiguió, acosó sin dar tregua


hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,


hasta que las endechas de su esperanza

llevaron sólo esa carga melancólica


de "Nunca, nunca más."
















Mas el Cuervo arrancó todavía


de mis tristes fantasías una sonrisa;


acerqué un mullido asiento


frente al pájaro, el busto y la puerta;


y entonces, hundiéndome en el terciopelo,


empecé a enlazar una fantasía con otra,


pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,


lo que este torvo, desgarbado, hórrido,


flaco y ominoso pájaro de antaño


quería decir graznando: "Nunca más,"






En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,


frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,


quemaban hasta el fondo de mi pecho.


Esto y más, sentado, adivinaba,


con la cabeza reclinada


en el aterciopelado forro del cojín


acariciado por la luz de la lámpara;


en el forro de terciopelo violeta


acariciado por la luz de la lámpara


¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!






Entonces me pareció que el aire


se tornaba más denso, perfumado


por invisible incensario mecido por serafines


cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.


"¡Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido,


por estos ángeles te ha otorgado una tregua,


tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!


¡Apura, oh, apura este dulce nepente


y olvida a tu ausente Leonora!"


Y el Cuervo dijo: "Nunca más."






"¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!


¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio


enviado por el Tentador, o arrojado


por la tempestad a este refugio desolado e impávido,


a esta desértica tierra encantada,


a este hogar hechizado por el horror!


Profeta, dime, en verdad te lo imploro,


¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?


¡Dime, dime, te imploro!"


Y el cuervo dijo: "Nunca más."






"¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!


¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!


¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,


ese Dios que adoramos tú y yo,


dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén


tendrá en sus brazos a una santa doncella


llamada por los ángeles Leonora,


tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen


llamada por los ángeles Leonora!"


Y el cuervo dijo: "Nunca más."






"¡Sea esa palabra nuestra señal de partida


pájaro o espíritu maligno! -le grité presuntuoso.


¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.


No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira


que profirió tu espíritu!


Deja mi soledad intacta.


Abandona el busto del dintel de mi puerta.


Aparta tu pico de mi corazón


y tu figura del dintel de mi puerta.


Y el Cuervo dijo: Nunca más."






Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.


Aún sigue posado, aún sigue posado


en el pálido busto de Palas.


en el dintel de la puerta de mi cuarto.


Y sus ojos tienen la apariencia


de los de un demonio que está soñando.


Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama


tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,


del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,


no podrá liberarse. ¡Nunca más!



 
Edgar Allan Poe