19.1.13

El tormento de Jack

Tyler Durden reposaba en remojo en una bañera asquerosa. Allí , en esa chatarra impregnada de mierda porquería hablaba consigo mismo, por decirlo de alguna manera. Su alucinación alter-ego le comprende,  le escucha. Se atreve y hace lo que él anheló hacer cuando llevaba una vida normal.  Estar vivo era un pasatiempo para él hasta entonces. Ahora su vida es un caos, no tiene el control y no recuerda o no recuerda cuando sueña.Si en ese momento alguien lo observara vería a un hombre muy enfermo en condiciones insalubres. Pero Tyler en sus  momentos de lucidez sufre mucho, así que estar en un cuarto de mala muerte con un fuerte olor a orín le funciona por momentos.  Más tarde  se enfrentará a la muerte pero no querrá morir ni lo que es parecido, perder un segundo más de su vida.  No sentirá  la necesidad de accidentarse  con el coche, que le golpeen la cabeza contra el suelo repetidas veces hasta sentir su sangre escurrirse por el  asfalto,   o volar por los aires junto a las grasas robadas de las clínicas de liposucción. No sentirá que debe seguir luchando contra lo frívolo, que debe aferrarse a su neurosis para evitar algo inevitable. 
Finalmente se convertirá en un hombre libre y tiene un buen motivo esperándole; cogerle  la mano a Marla. 


1.1.13

Feliz Domingo, y felicidad para todo el año


(...) quise encerrarme dentro de mi mismo,
y tuve hambre de espacio y sed del cielo
desde las sombras de mi propio abismo.

Rubén Darío